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Facultad de Ciencias Naturales - Sede Comodoro Rivadavia
09 de Julio de 2012
Científicos predicen la llegada de “El Niño” y “La Niña”
La investigadora Bárbara Rueter asegura que es posible predecir los fenómenos de El Niño y de La Niña y, en contra de la creencia en que éstos se producen como consecuencia del cambio climático, afirma que las pruebas científicas demuestran que ambos han ido alternándose cíclicamente a lo largo de miles de años. Los datos acerca de estos fenómenos se obtienen en la época otoñal y permitirían la adopción de medidas preventivas de planificación y manejo de los campos patagónicos.
Para los científicos de Perú y Ecuador, los meses que se consideran “claves” para predecir el fenómeno climático que estará presente a lo largo del año, corresponden a marzo, abril y mayo. En el Océano Pacífico, en la latitud del Ecuador se coloca una serie de boyas que miden la temperatura superficial del agua mes a mes. Con esa técnica “se puede saber si se trata del fenómeno de El Niño si calienta mucho, o de La Niña si está particularmente fría”, explica a Argentina Investiga Bárbara Rueter, docente investigadora de la Facultad de Ciencias Naturales.
Esta información que se obtiene prácticamente desde los primeros meses del año significa para los campos patagónicos una oportunidad de adoptar medidas preventivas de planificación y de manejo de sus majadas. De esta manera, se pueden adoptar precauciones para que los campos estén preparados en caso de recibir abundantes lluvias o sequías extremas. Una de las consecuencias es la mortandad de animales ya sea por falta de agua o por su exceso, los incendios forestales, entre otros.
Rueter afirma que el paradigma actual del manejo de los ecosistemas patagónicos emplea el siguiente mecanismo: “Cuando llueve menos se sacan ovejas y cuando llueve más se ponen ovejas”. No obstante “existe la propuesta de cambiar el paradigma actual haciendo lo contrario, es decir, aprovechando estos pulsos en donde llueve más para sacar presión de herboría o disminuir las cargas”.
Fenómenos cíclicos
Una idea bastante generalizada supone que tanto El Niño como La Niña son efectos del cambio climático. Las pruebas científicas demuestran que ambos fenómenos se han ido alternando de manera cíclica cada cuatro, seis u ocho años y ha sucedido a lo largo de miles de años.
Tanto uno como el otro se originan en el Océano Pacífico, más precisamente sobre las costas de Perú, Bolivia, Indonesia y Australia, entre diciembre y enero. Por su cercanía a la época de Navidad se relacionó el fenómeno con el nacimiento del Niño Jesús, llamándolo El Niño.
La ciencia no tiene una explicación certera de estos fenómenos aunque la hipótesis más aceptada los relaciona con los ciclos solares: a mayor actividad solar la presencia es de El Niño, y al contrario, a menor actividad solar, la presencia es de La Niña.
Las predicciones en Comodoro y alrededores
En base a la experiencia desarrollada en la Argentina pampeana, Rueter, docente de la cátedra Protección del Paisaje, Flora y Fauna, realizó un trabajo de investigación centrado en las precipitaciones pluviales y las sequías a lo largo de cien años en Comodoro Rivadavia y sus alrededores. Comprobó que El Niño y La Niña se vienen alternando desde hace años. Los datos fueron aportados por seis Estaciones Meteorológicas que se encuentran distribuidas desde el nivel del mar en las proximidades de Comodoro Rivadavia a Pampa del Castillo y Pampa Salamanca.
Rueter analizó los registros de un siglo de precipitaciones y determinó que el 62 por ciento de los años en los que se instaló el fenómeno de El Niño, llovió extremadamente más en Comodoro Rivadavia y sus alrededores. Y el 60 por ciento de los años en los que se produjo el fenómeno de La Niña en otros países, en esta zona llovió particularmente menos”.
Para el análisis empleó el índice oscilación Sur (SOI) que no solo se utiliza en la medición de la temperatura del agua sino también, en la presión atmosférica puesto que “el agua al calentarse, afecta las masas de aire que están por encima del mar. El SOI mide la fuerza de la señal, de manera que si la temperatura está a 0,5 grados centígrados por encima de lo normal durante 3 meses seguidos, se produce un Niño. Y durante 3 meses seguidos por debajo de 0,5 grados centígrados, una Niña”.
Sin relación con el cambio climático
A diferencia de lo que suele suponerse, los fenómenos del Niño y de la Niña no están relacionados con el cambio climático, sino que ambos se alternan desde hace unos miles de años. Prueba de ello se encuentra en las capas de nieve que se han ido depositando sobre los glaciares, como así también en el tronco de los árboles centenarios, donde se dibujan los anillos de crecimiento que se formaron a lo largo de los años.
El Niño se produce por un calentamiento anormal de las aguas de los océanos de la zona tropical y por esta razón la actividad pesquera se ve mermada por la migración de los peces hacia aguas más frías. Involucra las costas de Perú, Ecuador, y el sector entre Indonesia y Australia y afecta con lluvias intensas también en Bolivia y Brasil, mientras que la Niña ocasiona sequías en esas zonas. Durante La Niña se intensifica el anticiclón subtropical del Pacífico que aumenta su área de acción y se desplaza al sur. De esta manera, impide el normal desplazamiento de los sistemas frontales que provienen de la región oeste del Pacífico y ocasiona la disminución de la frecuencia de bandas nubosas frontales hacia el continente.
“El fenómeno se ha dado en forma cíclica por lo menos en los últimos 1.000 años, y hasta el momento no se ha observado que crezca en periodicidad, frecuencia o intensidad”, sostiene Rueter, y remarca: “Se comporta igual ahora que como se comportaba antes”.
La pregunta que se han hecho varios modelos predictivos es qué va a pasar con estos ciclos, si continúa aumentando la temperatura del planeta como está sucediendo. “Hay modelos que predicen un aumento y otros que predicen una disminución. Lo que sí se sabe es que, al aumentar la temperatura va a favorecer los años de El Niño donde el agua se calienta. Entonces se prevé que aumenten los fenómenos de El Niño y disminuyan Las Niñas”, finalizó Rueter.
dpichl@unpata.edu.ar
Daniel Pichl y Norma Escalante
Dirección de prensa
Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco
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