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La abejas, escarabajos, moscas, mariposas, pájaros y murciélagos son fundamentales en el desarrollo de los cultivos y las economías regionales ya que ofrecen un camino para la agricultura sustentable. Así lo comprobó una investigación llevada a cabo en 19 países, donde se arribó a la conclusión de que la heterogeneidad en los cultivos y la utilización de polinizadores proporcionan rendimientos económicos considerables.
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El incremento del turismo y los proyectos inmobiliarios generan en la Comarca Andina nuevos hábitos de consumo que avanzan sobre la economía agrícola ganadera de ese paradisíaco lugar. El aumento del valor de la tierra y la puesta en valor de la contemplación paisajística motorizan al turismo y dejan en segundo plano la lógica territorial productiva tradicional.
En un contexto de crecimiento económico, distintos sectores ecologistas buscan ideas que equilibren el desarrollo y la conservación de los espacios. La cantidad de áreas protegidas para la conservación de la biodiversidad se ha incrementado significativamente en los últimos tiempos. El investigador Alberto de Magistris analiza la situación y resalta las actividades destinadas a la protección de la flora y la fauna.
Detectar la presencia de grupos activos de plaguicidas en aguas superficiales y subterráneas del área agrícola centro-sur de la provincia de Córdoba es el objetivo de un equipo de investigadoras. Además, realizan experimentos en laboratorio para remover estos contaminantes de los ecosistemas acuáticos.
Ya son consideradas una plaga y se demostró que, a mayor temperatura ambiente, comen más, cambian de alimentos y caminan más rápido. Por ello, podrían generar serias consecuencias sobre muchas actividades humanas. Investigadores afirman que, a causa del aumento de la temperatura, las hormigas negras así como otras plagas podrían favorecerse e invadir nuevas áreas o elevar sus densidades poblacionales en forma alarmante.
La investigadora Bárbara Rueter asegura que es posible predecir los fenómenos de El Niño y de La Niña y, en contra de la creencia en que éstos se producen como consecuencia del cambio climático, afirma que las pruebas científicas demuestran que ambos han ido alternándose cíclicamente a lo largo de miles de años. Los datos acerca de estos fenómenos se obtienen en la época otoñal y permitirían la adopción de medidas preventivas de planificación y manejo de los campos patagónicos.
Ideada para investigar la biodiversidad y el cambio climático, la base de datos sobre plantas contiene unos 3 millones de datos individuales de 69 mil especies. Su creación fue posible gracias a la colaboración internacional de científicos de 106 instituciones. La iniciativa, inédita no sólo por la cantidad de información sino también por su estilo colaborativo global, es manejada por un comité coordinador del que forma parte Sandra Díaz, investigadora de la UNC.
Un equipo de investigadores lleva adelante el primer estudio en la Patagonia sobre flujos de vapor de agua a nivel de los ecosistemas. Este tipo de análisis se vincula de manera directa con las problemáticas de desertificación a nivel local y regional, y con la preocupación creciente por entender el destino de la Patagonia en el contexto de las extensivas actividades antrópicas y de los cambios climáticos globales.
Luego de una década de trabajo de campo, investigadores de la UNL y el Conicet, recolectaron y analizaron 71 anfibios con anormalidades. Son los primeros datos sobre una recopilación de este tipo de fenómenos en Latinoamérica. Desde ranas con miembros extra hasta individuos a los que les faltaba la mandíbula inferior formaron parte de los hallazgos de los especialistas, quienes indicaron que las malformaciones pueden deberse a diversos factores como la pérdida de hábitats y la contaminación.
Los ecosistemas agrícolas están sometidos a los cambios continuos de sus componentes en pos de mejorar la producción. El avance de estos agroecosistemas produce efectos letales en anfibios, especies que por su sensibilidad funcionan como bioindicadoras del estado del ecosistema. Un estudio de la biodiversidad de ranas y sapos demostró el alto grado de deterioro ambiental en la región central de la provincia de Córdoba.
Las tasas de deforestación sufridas por los bosques cordobeses no tienen parangón a nivel mundial. La agricultura, en los últimos 35 años, pasó a ser la causa más importante de la desaparición y fragmentación de hábitats y de la consecuente pérdida de bosques y biodiversidad, como así también la principal fuente de deposición de nitrógeno y fósforo en los ecosistemas. En este artículo, investigadores cordobeses analizan la magnitud del problema a escala global y regional.
En conjunto con investigadores de otras universidades del mundo, biólogos de la UNC trabajan desde hace 15 años estudiando el impacto que está produciendo el calentamiento global en el continente antártico. Los especialistas cordobeses se focalizan en la caracterización de los efectos en los ecosistemas marinos a raíz del retroceso de los glaciares. Los temas más preocupantes son la consecuencia de la desglaciación forzada del continente en la dinámica del resto del planeta y la pérdida de biodiversidad. Desde 1997 los investigadores vienen detectando cambios en los ecosistemas bentónicos, con especies que desaparecieron parcialmente y otras que se multiplicaron.
Desde la Facultad de Ciencias Agrarias estudian el desarrollo y comportamiento de una de las especies de flora autóctona más significativas de la Patagonia. Su importancia ecológica es clave, ya que crece en ecosistemas favorables para el asentamiento humano. El objetivo del trabajo es ubicar los ejemplares que se propagan por todo el sur argentino. La ganadería descontrolada es uno de los puntos más desfavorables para la especie.
Como consecuencia de la intervención humana, en el ecosistema de la Reserva Integral actualmente se presenta un importante avance de la zarzamora, que ha desplazado a las especies animales y vegetales nativas, causando la pérdida de la biodiversidad autóctona. Asimismo, origina efectos directos en la economía, la salud pública y el turismo de la región. Por iniciativa del Cuerpo de Guardaparques del Partido de General Pueyrredón, se están tomando medidas para revertir la degradación del hábitat.
Según el Panel Internacional para el Cambio Climático, las aguas subirán 40 centímetros hacia el 2100, un valor más que significativo. Sepultarán ecosistemas únicos de las costas argentinas donde interaccionan flora, fauna y océano. Cada lugar recibirá el ascenso de una manera diferente según su forma.
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